Soy Raquel, tatuadora y alma de Meraky Tattoo Bajamar. Me enamoré de la línea fina por su delicadeza y su detalle, y eso es lo que llevo a cada pieza: trazos finos, diseños sutiles y mucho cariño en el trato.
Creo en el tatuaje hecho con calma y con sentido. Me gusta conocerte, entender qué buscas y acompañarte en todo el proceso, desde la idea hasta el último cuidado. Aquí no hay prisas: hay arte e higiene.